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MILKA LAY
ORHAN PAMUK
El Premio Nobel de Literatura 2006 fue concedido el pasado jueves 12 de octubre al escritor turco Orham Pamuk, según dio a conocer la Academia Sueca en Estocolmo.
La entrega de los premios Nobel será el próximo 10 de diciembre en una gran ceremonia en Estocolmo, el premio está dotado con diez millones de coronas suecas (1,3 millones de dólares). –
ORHAN PAMUK ha sido merecedor del Nobel de Literatura 2006 por su trayectoria novelística centrada el ámbito de las diversas culturas. La Academia Sueca señaló que "en la búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal, (Pamuk) ha descubierto nuevos símbolos del choque y la interrelación de las culturas",según la explicación del veredicto
En 2005, el Nobel de Literatura fue para el dramaturgo británico Harold Pinter. El año anterior 2004 lo ganó la austriaca Elfriede Jelinek.
ORHAN PAMUK sonaba como uno de los más firmes candidatos al Nobel, aunque también se barajaban los nombres del poeta sirio-libanés Adonis (76 años), su colega sueco Tomar Transtromer (75), el novelista estadounidense Philip Roth (73), el israelí Amos Oz (67), el polaco Ryszard Kapuscinski (74).
Orhan Pamuk nació el 7 de junio de 1952 en Estambul, Turquía y es uno de los más destacados autores de la literatura actual en lengua turca, en el seno de una familia de clase media acaudalada. Su padre y su abuelo eran ingenieros. En su juventud soñaba con ser pintor. . Inició estudios de Arquitectura, pero los abandonó tres años después para dedicarse a la literatura a tiempo completo. En 1977 se graduó en el Instituto de Periodismo de la Universidad de Estambul, aunque nunca ejerció como periodista. Entre 1985 y 1988 residió en Nueva York en Estados Unidos, invitado por la Universidad de Columbia de Nueva York trabajó como profesor visitante y luego en la Universidad de Iowa, posteriormente regresó a Estambul. Aunque su carrera como escritor se inició a finales de los años 70, y su primera novela se publicó en 1982, su obra comenzó a tener repercusión internacional con la novela "El astrólogo y el sultán" (Beyaz Kale, 1985), alabada por el escritor estadounidense John Updike, y alcanzó su consagración definitiva con "Me llamo Rojo" (Benim Adým Kýrmýzý 1998) , que alcanzaría un reconocimiento definitivo en el mundo de las letras, siendo una novela que combina la narración de misterio, la historia de amor y la reflexión filosófica, ambientada en el Estambul del siglo XVI, bajo el reinado del sultán Murad III. Sus obras han sido traducidas a más de 34 idiomas y ha sido merecedor de numerosos galardones internacionales como el premio France-Culture en el año 1995, el premio otorgado al mejor libro extranjero por el New York Times y el premio de la Paz de los libreros alemanes de 2005. "La consagración internacional de Pamuk llegó con su tercera novela, The White Castle (El castillo blanco). Está estructurada como una novela histórica, pero su contenido es principalmente una historia sobre como nuestro ego construye historias y ficciones de diferentes tipos. Muestra que la personalidad varía" destacó la Academia Sueca.
En el último mes Pamuk publicó un retrato sobre la ciudad que lo vio nacer llamado "Estambul", "Ciudad y recuerdos",que relata sus memorias y su amor por Estambul .El autor turco asegura que "Estambul, ciudad y recuerdos", plagado de fotografías en blanco y negro, no está escrito desde la nostalgia ,es un libro «intimista», poético y muy visual -no en vano, el autor también es pintor- , está escrito desde dentro y en él también recoge lo que vieron y procesaron otros autores extranjeros sobre esta ciudad. EL retrata su nacimiento en el edificio de los Pamuk, su infancia como hijo de una familia laica, rica y acomodada, que después iría a menos; sus padres y sus desavenencias entre ellos, sus abuelos, tíos, y hermano; su primer amor, el descubrimiento de una vocación y de una sociedad compleja y llena de contrastes. El Estambul cosmopolita, donde se hablaban muchas lenguas y donde las minorías turcas tenían gran peso. Pero, sobre todo, el autor traza el retrato de un Estambul en blanco y negro. El Estambul de callejones angostos y oscuros; melancólico y heredero de un gran esplendor ahora convertido en ruinas. Una ciudad que entonces tenía un millón de habitantes y que ahora sobrepasa los trece ,siendo una de las ciudades más fascinantes y complejas del mundo, - puente entre Europa y Asia- ha cumplido su «destino incuestionable»: escribir sobre la ciudad donde vive desde que nació, añadiendo una buena dosis de memoria, pensamiento y filosofía para que diera como resultado" Estambul, ciudad y recuerdos", editado por Mondadori, y de venta en las librerías las próximas semanas.
En conversación con el Nobel de Literatura Horma Pamuk manifestó: "Mantendré mis hábitos, mi devoción por sentarme a la mesa, como un oficinista, a hacer ficción y construir historias que sean creíbles para la imaginación del lector. Es en esto en lo que soy bueno", apuntó el escritor, mostrando su orgullo de premiado este jueves públicamente prometiendo por su honor a sus lectores de dentro y fuera de Turquía que el galardón no cambiará ni su vida ni su forma de escribir, manifestando:"Quiero que mis lectores sepan que, aunque esta gran distinción es un honor y que lo acepto con placer, no cambiará mi vida", aseguró en una breve cita con la prensa en la Universidad de Columbia, donde dará clases el próximo semestre. Aseguró que el Nobel, el primero que recibe un escritor turco, supone en el fondo un reconocimiento a la cultura y a la literatura de su país : "Espero que este premio sirva además para dar a conocer la cultura turca en el mundo, especialmente en el mundo occidental", añadió.
Si bien reconoció que su trabajo recoge la interacción entre las tradiciones turcas y la influencia occidental, no quiso hablar de que su escritura es un "puente" entre las dos culturas. Es un "término viejo", y apuntó: "Yo exploro los dos mundos porque son sobre los que se ha construido mi país. Mi trabajo es encontrar nuevas metáforas para describirlo", Aseguró : "El mundo occidental y oriental conviven en mi país. Y el hecho de que no se hable mucho del mundo tradicional, de la cultura otomana, no quiere decir que no exista", resaltó Pamuk, que se negó a contestar cualquier pregunta relacionada con la política turca.
En la conferencia de prensa reconoció haberse sentido sorprendido cuando recibió la noticia de que había ganado el Nobel de Literatura, y afirmó que una de las primeras llamadas de felicitación fue la de su padre. El premio, aseguró, supone un "reconocimiento a mis 32 años de dedicación a la escritura, a la ficción. Mi vida entera es la escritura, escribir de una manera solitaria, rodeado de libros, Esa es toda mi vida". Desde hace cuatro años está inmerso en la escritura de una nueva novela, una historia de amor centrada en Estambul, aunque, según dijo, no podrá retomar su trabajo "hasta que pase todo esto"..
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